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Proêmio: O tempo não para

  Proêmio : O tempo não para Dias sim, dias não Eu vou sobrevivendo sem um arranhão Da caridade de quem me detesta A tua piscina tá ch...

lunes, 6 de marzo de 2017

Guia de viaje de Colombia a Buenos Aires (Argentina)

Guía de viaje de Colombia a Buenos Aires (Argentina) 1. Documentos de viaje El acuerdo sobre documentos de viaje de los Estados Partes del Mercosur (como Argentina) y de los Estados Asociados (como Colombia), establece que son documentos de viaje validos entre los estados que suscriben el convenio los referidos en su anexo y que en el caso de los colombianos, son: -Cedula de ciudadanía, -Cedula de extranjería y -Pasaporte. Ello implica que los residentes colombianos menores de edad, tanto nacionales como extranjeros que deseen ingresar a la Argentina, solo podrán hacerlo con pasaporte, pues no se contempló como documento de viaje el registro civil, lo que si sucede en el Convenio de documentos de viaje del Pacto Andino. Pese a esto hay que recordar que el Registro Civil no le será exigido a un menor colombiano (o residente en Colombia) para ingresar a Argentina, pero si le será solicitado por Migraciones de Colombia para salir del país, y que además deberá salir con sus dos padres o con la autorización notariada del padre que no viaja o de un juez según sea el caso. http://www.mercosur.int/msweb/Documentos/2008_Acuerdo%20Documentos%20de%20Viaje_ES.pdf 2. Aerolíneas que vuelan entre Bogotá y Buenos Aires a. Vuelo directo. Aerolíneas Argentinas, Avianca y LATAM tienen vuelos directos entre Bogotá y Ezeiza (Ministro Pistarini) que es el aeropuerto internacional de Buenos Aires y dista unos 50 kilómetros de la ciudad de Buenos Aires, lo que implica, dependiendo del tráfico entre una hora y hora y media a la CABA (Ciudad Autónoma de Buenos Aires). El precio del tiquete suele estar alrededor de los 600 dólares, pero varía según las épocas del año. El vuelo dura entre seis horas y cuarto y seis horas y media. En la actualidad Aerolíneas Argentinas conecta las dos capitales los días lunes, miércoles, viernes y domingo y sus precios para vuelos directos suelen ser mejores que los de sus competidoras e incluye transporte gratuito desde Ezeiza a Capital Federal en cómodos buses, para lo cual hay que pedir el voucher (tiquete) en asistencia al pasajero de la Aerolínea. Además, si se decide tomar un vuelo múltiple para visitar ciudades del interior de Argentina, es la mejor opción ya que dichos vuelos no tienen costo, salvo el valor del impuesto que puede estar alrededor de seis dólares. b. Vuelo con escala (cambio de avión) Hay múltiples opciones, pero las dos mejores por cuanto tales aerolíneas tienen operaciones a gran escala en Bogotá son Avianca y Latam. Ambas cuentan con centros de conexión en Lima, Santiago y Sao Paulo (Guarulhos). Los vuelos con escala en Lima son considerados extraregionales en Argentina y por ende llegan a Ezeiza, así que es mejor buscar vuelos con escala (cambio de avión) en Santiago de Chile o Sao Paulo desde donde los vuelos se dirigen al Aeroparque Metropolitano Jorge Newbery, aeropuerto que queda directamente en el centro de Buenos Aires. c. Como comprar el pasaje. Básicamente se puede navegar directamente en las páginas web de las aerolíneas (http://www.aerolineas.com.ar/ , http://www.avianca.com/es-co/?gclid=COmYk_CAw9ICFRdbhgod69wIZw , https://www.latam.com/es_co/?gclid=CK6-xv-Aw9ICFUwHhgodsesFtg&dclid=COqw_P-Aw9ICFQUbhwodK8wPGw ó en los buscadores de vuelo de su preferencia, Despegar.com y Aviatur son muy confiables. https://www.despegar.com.co/ y http://www.aviatur.com/ Si quiere hacer una compra más tradicional acuda a las oficinas de Aviatur o su agencia de viajes preferida, de Avianca, de LATAM o de Aerolíneas Argentinas (01-800-700-0200 ). d. Vuelos desde otras ciudades de Colombia. LATAM y AVIANCA tienen conexiones hacia Bogotá y de allí a Buenos Aires desde las principales ciudades de Colombia. Avianca ofrece además vuelos a Buenos Aires en conexión con Lima, sin necesidad de pasar por Bogotá. 3. Moneda La moneda oficial de Argentina es el peso argentino. En Bogotá se puede adquirir la moneda en muchas casas de cambio. Pero si no lo hizo, lo puede hacer al llegar a cualquiera de los aeropuertos de Buenos Aires en las oficinas del Banco Nación que garantizan el pago al precio oficial. 4. Transporte a. Desde cualquiera de los Aeropuertos se puede transportar a su sitio de alojamiento en taxi, los cuales en Buenos Aires son de color negro con techo amarillo y tienen taxímetro con tarifas en pesos argentinos. Otra opción, más segura, pero más costosa son los “remis”, que tienen un servicio semajente a UBER y cuentan con oficinas en Aeroparque y Ezeiza, siendo el mejor de ellos Manuel tienda León, la cual además ofrece traslados a precios más económicos entre los dos aeropuertos en bus y desde Ezeiza a Buenos Aires. (Ver video de uso de Manuel Tienda León https://www.youtube.com/watch?v=yWAyiOWzXG4) b. Dentro de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires (CABA), la mejor forma de transportarse es el “Subte”, como le llaman allí al metro subterráneo que tiene múltiples líneas que cubren la ciudad. 5. Hospedaje La oferta es múltiple y puede buscar los alojamientos a través de páginas como Despegar.com y Hoteles.com, pero si desea tener acceso fácil a los principales sitios turísticos de la capital y transportarse en el cómodo Subte, debe ubicarse en Capital Federal y no en Provincia. Para simplificar y no explicar demasiado, ubíquese en la zona central de Buenos Aires y fíjese que este cerca de las estaciones del metro, porque por fuera de dicha zona, la ciudad se conurba con las ciudades vecinas (partidos) en lo que se llama el Gran Buenos Aires, donde el transporte no es tan cómodo, puede tener que utilizar trenes de superficie no muy agradables y buses y estar muy lejos de todo. Tenga en cuenta que aunque Buenos Aires tiene transporte muy eficiente la ciudad es mucho más grande y poblada que Bogotá. 6. Comida Si va pensando en comer papas y arroz mejor no vaya. La comida Argentina es deliciosa. Encontrará por supuesto gran oferta de carne, pero en especial mucha comida italiana por la influencia de la migración “tana” en el Plata. Por ende, la oferta gastronómica ofrece todo tipo de pastas y de pizzas. La comida es deliciosa y se acompaña con pan y vino. Vaya con tiempo al restaurante, pues se tardan en servir ya que preparan el plato para usted. Si se compara con Bogotá, le parecerá un poco costoso el restaurante, pero bien valdrá la pena por la magnifecencia y belleza de los restaurantes y lo delicioso de los platos. Deje a un lado su provincialismo colombiano, en el restaurante no le empacan la comida para llevar. Si su presupuesto es reducido, puede hacer uso de las “rostiserias” que son lugares que vende comida preparada para llevar y con precios mucho más módicos. Las frutas no son variadas como en Colombia y no se ofrecen jugos naturales con las comidas. La bebida será gaseosa, vino o agua y nunca está incluida en el precio del almuerzo. Además, la gaseosa es cara en Argentina, así que dese el gusto de pedir vino. 7. Costumbres Argentinas Si va de compras no pida “rebaja”, pues el regateo es inexistente. En la mayoría de los comercios, aún en las más pequeñas tiendas de barrio (despensas) hay número a la entrada y lo atienden en orden de llegada, no se haga el vivo allá!!!. Los porteños, como le dicen a los habitantes de Buenos Aires, son de trato muy formal. Buenos días (ellos dicen Buen día) o Buenas tardes, o Buenas noches siempre es necesario para abrir la conversación y para hacer las compras. Probablemente los sentirá fríos en el trato. Los argentinos pueden ser, y de hecho lo son, gente muy cálida, pero en Buenos Aires se mantiene un trato distante, aunque muy respetuoso con los extraños. Quizás le resultara curioso ver que toman una infusión que chupan a través de un pitillo metálico (bombilla), es la bebida nacional y se llama mate.

La forma mas barata de viajar de Buenos Aires (Plaza de Mayo) a Aeropuerto Ezeiza y viceversa: Colectivo No. 8, ver: https://www.youtube.com/watch?v=dFOBgACdVgE

viernes, 14 de noviembre de 2014

¿Cómo vivir en un barrio rico de Bogotá? … (siendo pobre)

¿Cómo vivir en un barrio rico de Bogotá? … (siendo pobre) I. ¿Cómo vivir feliz en un barrio rico de Bogotá? Las claves para vivir feliz en un barrio rico de Bogotá siendo pobre son tres: Ser blanco, ser bogotano de abolengo y ser rico. Estos requisitos son quimeras que nadie cumple: los verdaderos ricos bogotanos viven en Europa y Estados Unidos o en las afueras de Bogotá en mansiones. Así que ello indica que mucha de la felicidad de vivir en un barrio rico depende de las apariencias. Para ser aceptado en un barrio rico de Bogotá hay que cumplir dos requisitos insoslayables: Ser blanco y ser bogotano. Si no se cumplen esos requisitos podrás ser soportado pero no aceptado. Siempre dirán a tus espaldas que eres un levantado y hasta un manteco como le pasa al presidente Uribe y jamás te invitaran a sus cocteles de alta sociedad pues allí no se acepta a quien no sea blanco, bogotano de abolengo y rico. Para ser soportado en un barrio rico de Bogotá y tratado en aparentes términos de igualdad hay que pretender ser blanco y ser bogotano. Pretender ser blanco es sencillísimo porque en Colombia casi no hay blancos, no en balde al llegar los españoles empezaron a decirnos chinos e indios y nos clasificaron como raza cobriza. Los pocos blancos que hay son de origen español y ya sabemos que en el viejo continente se referían a la Península Ibérica como la Europa Negra. Así que nadie se salva, todos tenemos de negro, de moro, de indio un poco o mucho, pero la clave es negarlo porque nuestra ascendencia bogotano-española exige siempre la prueba de la pureza racial y el bogotano blanco es un pretendido español que tuvo la desgracia de nacer en América (del Sur). Pretender ser bogotano es más sencillo aún. Solo tienes que simular el acento, pero es clave adaptarlo según la edad. Si eres joven estará bien visto utilizar los chascarrillos joviales de la gente del común y las nuevas expresiones de la vieja televisión mexicana como chanfle y chavo, pero nada mejor que usar palabras en inglés y de manera preferente hablar en inglés en presencia de cualquier pobretón. Pero si ya eres un “adulto mayor” conviene que recuerdes que debes ser no un simple pretendido bogotano, porque podrían tildarte de rolo (bogotano pobre), sino un Cachaco y en ese caso deberás empezar cada oración con Ala, v. gr. “Ala mi chino” para referirse a un subalterno y utilizar en todos los momentos posibles expresiones como “ah carachas…” Y referirte a la gente como “cachifo”. Ya sabemos algo de lo referido a las apariencias. Pero al ser un pobre que vive en un barrio rico hay muchos problemas prácticos que resolver que dependen de la carestía de dichos barrios. No te aflijas: por décadas ha vivido gente pobre en barrios ricos y han aparentando riqueza exitosamente. La Clave son las apariencias, las tarjetas de crédito y ser bueno para aguantar hambre. II. Problemas Prácticos. La ropa. Contrario a lo que uno se podría imaginar el norte de Bogotá está lleno de sitios donde comprar barato. Hay multitud de negocios que ofrecen cosas a veces a mejores precios y con peor calidad que San Victorino: así que no te preocupes. En Bogotá es fácil conseguir ropa buena para guardar apariencias. Al fin de al cabo un Yves Saint Laurent comprado de oferta en Falabella por ciento cincuenta mil pesos puede hacerte lucir también como un traje exclusivo. El carro. Nada más sencillo. Eres ecologista, apoyas el transporte público, las caminatas y amas la ciclo ruta. ¡Quieres salvar el planeta! La comida. Aún el Norte de Bogotá hay Éxito, Olímpica y otros supermercados de pobre, pero si ni siquiera te alcanza la plata para ir allí encontraras también tiendas de barrio que fían con cuaderno y todo. Los ricos compran allí y entonces entenderás porque siempre usan enormes gafas negras y se tapan la cara con bufanda como si estuvieran en el norte de Europa. Haz lo mismo. Si dispones de cien mil pesos o más puedes ir a buscar un nunca muy lejano Surtimax que te vende los mismos productos de Carulla en los jueves de mil y volver en taxi a tu casa y aún así habrás ahorrado un “jurgo”. Los restaurantes. En el norte de Bogotá existen diversas maneras de comer barato. Esencial es llevar siempre las gafas negras y la bufanda requerida. No hay que ir muy lejos. En los Olímpica venden todos los días almuerzo de menos de $5.000 y aunque que te toca hacer fila y te sirven peor que un comedor comunitario en platos de icopor y con cubiertos de plástico, podrás si alguien te descubre comiendo en eso decir que el plástico es más higiénico. Es clave sin embargo que aunque te encuentres a otros “ricos” durante tu almuerzo no los saludes para no que no pases vergüenzas ni se las hagas pasar a ellos. En cualquier caso ellos fingirán no conocerte. Las vacaciones. El peor al que va un rico bogotano es Cartagena. Casi es pecado decir que se conoce otro lugar de Colombia e incluso de Latinoamérica. Así que aunque pases tus vacaciones en Melgar o encerrado jugando Xbox, di que estuviste en Paris, Londres o Nueva York. Quizás te acepten nombrar Cancún y siempre será bien visto que vayas a Miami. Si quieres justificar una ida a Cuzco debes posar de hippie. Nunca vayas a Venezuela, Ecuador o Cuba. Se fino, elegante siempre y piadoso con los pobres. No los trates mal, pues esos piojosos son peligrosos y así y con mil trucos e inventos podrás ser un feliz pobre que exitosamente se haga pasar por rico. O por lo menos crea que lo logro.

jueves, 27 de febrero de 2014

JULIO AREVALO O LA MINERIA EN COLOMBIA

JULIO AREVALO O LA MINERIA EN COLOMBIA Doce años de batalla judicial sin lograr justicia por la pérdida de su pierna En el año 2003 Julio Alfonso Arévalo Sánchez perdió una de sus piernas al ser victima de una explosión dinamitera en la mina donde trabajaba en Muzo, (Boyacá). Julio trabajaba para la Empresa llamada Internacional de Minerías S.A. (INTERMINERAS), pero no tenía contrato de trabajo y aunque parezca increíble ni siquiera le pagaban sueldo, pues dicha empresa les paga a sus empleados supuestos porcentajes sobre la explotación de la mina. Se podría pensar que Julio era rico por ser prácticamente socio de la empresa esmeraldera y que ganaba exorbitantes sumas. Pero no era así, pues los porcentajes pagados al minero sobre la explotación de la mina a veces equivalían a cero y en otras ocasiones sus pagos eran tan exiguos que no llegaban ni a los cien mil pesos (unos cincuenta dólares semanales). Ello pese a que su trabajo era instalar y denotar las cargas de dinamita y que debía pasar una semana entera adentro de la mina y descansaba la semana siguiente. Julio, por increíble que parezca NUNCA recibió curso alguno para el manejo de explosivos y aprendió como pudo dicha tarea. Jamás tuvo cobertura de salud, más que la buenamente da el estado en Colombia, es decir prácticamente nada. La mina carecía de cualquier medida de seguridad industrial y a Julio no se le brindaba protección alguna. No tenia seguro de riesgos profesionales. El represéntante legal de la empresa aseguro bajo la gravedad del juramento ante un Juzgado Laboral de Bogotá que la empresa por mera liberalidad le daba papel higiénico y jabón y que le pago el traslado a un hospital público en donde lo atendieron en el momento del accidente y en gesto de generosidad le compro una prótesis, que es casi una pata de palo como las que usaban los piratas ingleses hace siglos y por supuesto no le sirve a Julio para movilizarse adecuadamente. Ante un panorama así, se pensaría que Julio ganaría fácilmente una demanda laboral contra dicha empresa. Pues no. Julio lleva doce años esperando en vano que la Justicia Colombiana condene a la empresa a indemnizarlo y le otorgue a cargo de la empresa la correspondiente pensión por invalidez que nunca llegara porque a pesar de perder una pierna la Junta de Calificación de Invalidez de Cundinamarca dijo que Julio NO ES INVALIDO. Un juez laboral de Bogotá negó la demanda de Julio y el Tribunal Superior de Bogotá confirmo la sentencia en la cual además se condena a Julio a pagar las costas del proceso. El proceso se encuentra en Casación ante la Corte Suprema de Colombia en donde las posibilidades de que la sentencia sea casada, es decir fallada favorablemente para Julio, son del uno por ciento. Este es el panorama laboral actual de cientos de mineros en Colombia que aún padecen las mismas condiciones laborales, mientras, Julio después de pasar años vendiendo dulces en las calles, logro rehacer su vida y ahora tiene un trabajo digno.